4 claves para alimentar a personas dependientes

4 claves para alimentar a personas dependientes

El cuidado de personas dependientes o ancianas incluye diferentes funciones, entre las que podemos destacar el hecho de cubrir sus necesidades básicas. La alimentación es una cuestión fundamental, ya que llevar a cabo una dieta equilibrada es la mejor forma de tener una vida saludable. Según nuestra experiencia en el acompañamiento hospitalario, queremos destacar la importancia de realizar una alimentación variada, eso sí, teniendo en cuenta las limitaciones que puedan tener estos pacientes a la hora de comer.

Desde Tu Mayor Amigo queremos ofrecerte algunos consejos adecuados a tener en cuenta a la hora de alimentar a una persona dependiente.

  1. Cuestión de gustos: A todos nos cuesta comer aquellos platos que no nos agradan, por este motivo es recomendable respetar los gustos alimenticios de las personas a nuestro cargo, siempre y cuando la enfermedad que padezca lo permita. En la medida de lo posible, debemos tratar de mantener una dieta variada y equilibrada para facilitar a las personas dependientes todos los nutrientes que su organismo necesita.
  2. Dificultad de deglución: En otras palabras, problemas para tragar la comida después de masticarla. Estas complicaciones pueden surgir como consecuencia de algún tipo de trastorno cerebral o neurológico, problemas en el esófago o, incluso, períodos de estrés. En estos casos conviene evitar alimentos con una consistencia pegajosa, elaborar purés o añadir espesantes a los alimentos.
  3. Dificultad de masticación: Lo más adecuado en estos casos es apostar por una dieta blanda, es decir, adaptar la textura de la comida para facilitar el proceso de masticación. Este tipo de problema es frecuente en pacientes con Alzehimer, Parkinson o problemas de coordinación muscular.
  4. Mejores posturas para comer: Se trata de una cuestión fundamental, el paciente deberá permanecer en una postura erguida. Es recomendable ponernos en frente del paciente para no obligarle a girar la cabeza o mantener posturas incómodas. Debemos incidir sobre la necesidad de que el paciente coma despacio y darle pequeñas cantidades de alimento de cada vez. Siempre que sea posible, es recomendable pasear después de comer, pero si el paciente tiene dificultades de movilidad deberá mantenerse erguido un rato después de haber comido. 

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