Huertos saludables como terapia

Huertos saludables como terapia

Los huertos pueden convertirse en espacios de actividad saludable, no requieren demasiados esfuerzos y nos reportan grandes beneficios. La creación de huertos se ha convertido en una acción que muchas ciudades han implantado con el fin de recuperar el contacto con la naturaleza y fomentar hábitos de vida saludables. La horticultura fomenta la integración, la rehabilitación, la memoria y estimula la movilidad.

 

El trabajo en el huerto aporta múltiples beneficios a las personas mayores, ya que se trabajan diferentes ámbitos, como las funciones cognitivas, las emociones o la actividad física. Los huertos nos permiten realizar ejercicio físico moderado lo que redundará en un mayor bienestar físico y mental. En el caso de tratarse de huertos urbanos en los que en una parcela hay varios huertos, este se convertirá en un lugar de encuentro y convivencia, lo que favorece el contacto y las relaciones sociales. Estas tareas al aire libre promueven hábitos de vida saludables, como el consumo de alimentos vegetales cultivados por uno mismo, esto aporta una enorme satisfacción al ver crecer los cultivos propios, favorece y aumenta la autorrealización y la autoestima al recoger la cosecha y obtener el resultado de un trabajo bien hecho. Mantener un huerto requiere de hábitos y rutinas lo que evita el sedentarismo y potencia el mantenerse activos.

 

Al desarrollar las tareas que requiere un huerto se ejercitan determinadas funciones cognitivas como son la planificación, pues el cultivo requiere de unos pasos a seguir en un determinado orden con el fin de obtener unos buenos resultados en las plantaciones, también se ejercita la memoria y atención al tener que recordar las épocas de plantación y cultivo, los cuidados que necesitan determinadas plantas, fechas de poda…

 

Así que si tienes disponible un pequeño espacio en tu casa o tu ciudad cuenta con alguna iniciativa de huertos urbanos, no lo dudes y prueba los beneficios de la horticultura.