Ir de compras, un problemas del día a día para los mayores

Ir de compras, un problemas del día a día para los mayores

Prácticamente a diario, las personas mayores sufren problemas para desenvolverse en el ambiente urbano. Luis Martín Pindado, presidente deBarómetro Mayores de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), afirma que en los centros comerciales de gran superficie, “uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrentan es la mala orientación en la colocación de los productos, que despista y desorienta a los mayores y les obliga a recorrer grandes distancias para encontrar lo que buscan”. Otro aspecto de los productos que se podría mejorar es “el etiquetado: la información debe estar escrita con letra legible y los textos han de ser comprensibles”, comenta. 

Estas dificultades se encuentran también en la calle, en los accesos a los edificios y a las viviendas, o en el transporte público, según un informe de la organización. Es preciso, recalca Pindado, “aumentar la accesibilidad, pues en ocasiones, por ejemplo, los aparcamientos están muy separados de las tiendas, lo que dificulta el traslado de los productos. También es necesario que los lavabos sean más espaciosos y estén próximos a los lugares de compra, que los puntos de información no estén muy alejados y facilitar lugares de descanso dentro de los establecimientos”.

España ocupa el número 25 de unranking de 96 países en calidad de vida de la gente mayor, según la organización HelpAge International y su estudio Global AgeWatch Index . La valoración se ha hecho en base a datos de la ONU, el Banco Mundial, la OMS, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Unesco y la consultora Gallup World Poll. En los 10 primeros puestos se hallan Suiza, Noruega, Suecia, Alemania, Canadá, Países Bajos, Islandia, Japón, Estados Unidos y Reino Unido, y a la cola están Pakistán, los territorios palestinos, Mozambique, Malawi y Afganistán.

Por si los impedimentos físicos fueran poco, los mayores se enfrentan a una epidemia invisible, que no solo afecta a su independencia sino a su salud: la soledad. “He vivido bastante; mi vida va derivando hacia un camino sembrado de hojas marchitas, amarillentas, y no puedo aspirar a nada de eso que debe acompañar a la vejez: honor, amor respeto, amigos”, le dice Macbeth a su criado en la obra de Shakespeare. Habrá que afrontarlo en serio porque ese terrible sufrimiento que llevan sobre sus hombros muchos de los mayores eso es algo que ni el más habilitado de los centros comerciales será capaz de aliviar.

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