La conducción cuando ya se es mayor

La conducción cuando ya se es mayor

El envejecimiento de la población tiene como consecuencia que cada vez sean más los mayores que conducen a diario, algo que para ellos les mantiene independientes y lo realizan por necesidad, pero puede convertirse en un problema si no están en plenas facultades físicas, ya que con la edad se reducen las funciones motoras, sensoriales y cognitivas.

 

Según la DGT, el 94% de las personas entre 65 y 74 años en España conduce a diario, es decir, casi tres millones de personas, un 12% de los conductores en España tienen más de 65 años.

 

El dejar de conducir, o al menos reducir la frecuencia, no quiere decir que se deje de ser independiente, ya que con servicios de profesionales, los mayores pueden seguir utilizando su propio coche pero teniendo un chófer en los momentos que lo necesiten.

 

SÍNTOMAS PARA EVITAR LA CONDUCCIÓN

 

Con el paso del tiempo, en mayor o menor medida todas las personas se van deteriorando, y existen una serie de síntomas que indican que la personas cada vez tiene menos facultades óptimas para conducir, pueden ser síntomas en la propia salud de la personas o síntomas conduciendo en el día a día.

 

Entre los síntomas en las personas, destacan pérdida de concentración y reflejos, ya sea por algunas enfermedades o por cansancio; también la disminución en la capacidad visual, que se nota mucho más en conducción nocturna; y otro síntoma es la pérdida de capacidad auditiva, que puede hacer que el conductor se sienta inseguro. Estos síntomas son peligrosos a la hora de conducir tanto para el propio conductor como para el resto de vehículos.

 

Existen situaciones al volante que si a una persona mayor le ocurren con cada vez mayor frecuencia, va siendo hora de aparcar el volante. Algunas de esas situaciones son:

 

  • Dificultad para aparcar el coche
  • Frecuentes accidentes leves, es decir, golpes que dañan la chapa del coche
  • Reducción en la visión de los peatones que cruzan la carretera
  • Aumento de la duración en recorrer trayectos cortos y conocidos

 

PREVENCIONES Y RECOMENDACIONES

 

Si una persona mayor tiene los síntomas anteriores, es mejor que solo coja el coche cuando sea necesario, ya que así se pueden evitar riesgos tanto para ellos como para el resto, y siempre bajo situaciones óptimas, como pueden ser conducir de día y con buen tiempo, y en horas en las que no haya mucho tráfico.

 

Aunque en España a partir de los 65 años el carnet de conducir se debe renovar cada 5 años, es recomendable realizar periódicamente pruebas que certifiquen que se está en condiciones óptimas para poder conducir. Estos ejercicios están relacionados con pruebas de movilidad, audición, visión, concentración, etc.