Mantenerse independiente gracias al deporte

Mantenerse independiente gracias al deporte

Cuando llega la jubilación, las personas tienen a convertirse en más sedentarias, pasando largos periodos de tiempo delante de la televisión o de un ordenador, acostados o leyendo. Aunque sean actividades relajadas y aparentemente no lesivas, debido a la edad, en poco tiempo pueden causar un gran deterioro físico y con ello perdida de independencia para las personas mayores.

 

Está demostrado que las personas de tercera edad que practican menos actividades físicas son más propensas a padecer enfermedades cardíacas o cerebrales, diabetes tipo 2, demencia o incluso cánceres. El sedentarismo no solo influye a la salud interior, sino que con la pérdida de fuerza, se pierde capacidad para otras actividades más lúdicas, como son el jugar con los nietos.

 

Una forma de seguir siendo independiente, es realizar ejercicio. Existen múltiples deportes y actividades recomendados para personas mayores. Uno de los objetivos de practicar deporte a cierta edad es que los músculos y los huesos permanezcan fuertes, manteniendo una buena salud a lo largo de toda la vida, reduciendo el riesgo de padecer muchas enfermedades, alargando y mejorando la calidad de vida.

 

Son deportes poco agresivos para el cuerpo, como por ejemplo:

  • Yoga
  • Natación
  • Bicicleta estática
  • Caminar
  • Bailar

 

La práctica de deporte en personas mayores ha de tomarse con calma, ya que lo importante es mantenerse activo, por lo tanto, si se ha estado durante un tiempo inactivo, hay que realizar deporte de forma progresiva hasta llegar a unos niveles recomendados.

 

La práctica de deporte en la tercera edad no solo proporciona beneficios físicos a las personas mayores, sino que aporta otros beneficios muy importantes para la salud mental de las personas, ya que pueden seguir realizando tareas habituales de forma independiente, como son lavar la ropa, hacer la compra, realizando gestiones o jugando con los nietos. 

 

Pero no solo producen beneficios a nivel individual, sino que proporcionan otros beneficios indirectos que se tienen en el momento de la actividad, ya que por ejemplo, yendo a clases o grupos de baile, las personas mayores socializan entre ellas, haciendo nuevas amistades y estando mucho más felices.