Nunca es tarde para aprender a tocar un instrumento

Nunca es tarde para aprender a tocar un instrumento

Todos los grandes músicos aprendieron a tocar instrumentos desde bien pequeños, pero ¿por qué no aprender a tocar algún instrumento de mayor sin ser de forma profesional?

 

Para aprender a tocar un instrumento siendo mayor, es fundamental tener una actitud positiva, ya que la música requiere años de práctica y es un ejercicio cognitivo complicado, por lo que no se va a aprender a tocar un instrumento en dos días.

 

Tocar música mantiene activo el cerebro, evitando el envejecimiento del mismo y, por lo tanto, disminuyendo la aparición de los síntomas de la demencia hasta en cinco años (según algunos estudios). La música fortalece el cerebro, compensando los efectos que puede tener el envejecimiento, la música implica utilizar muchas redes cerebrales, y éstas activan la reserva cognitiva que atrasa los efectos del a edad.

 

Tocar algún instrumento mantiene la mente activa, además de que es una actividad no nociva para el cuerpo, por lo que se puede practicar sin apenas desgaste físico. El interpretar música se puede comparar con la actividad física en cuanto a los beneficios que proporciona para la mente de la persona mayor.

 

La música, y tocar instrumentos, tiene múltiples beneficios para los mayores, beneficios cognitivos como son la mejora en el lenguaje, la memoria, la atención y la capacidad de aprendizaje. La música es una forma de expresarse al mundo que rodea, la música es una forma de comunicación.

 

A través de la interpretación de instrumentos, los mayores consiguen mejorar la memoria y la capacidad auditiva, tanto en ambientes ruidosos como en general, por lo que ayuda a evitar el aislamiento social que el mayor se autogenera al no oír y sentirse indefenso ante el mundo que le rodea.

 

Con la música se está de buen humor, evitando la depresión y la angustia. Se consigue tener una actitud positiva ante la vida, lo que alivia el dolor y los males y problemas que se tienen día a día, olvidando durante unas horas los impactos negativos de la edad.

 

Aprender a tocar un instrumento de mayor tiene sus ventajas. Por ejemplo, es una decisión propia, no impuesta por los padres, y es por ello que el mayor se conoce bien, con sus capacidades y debilidades, lo que hace que se tome el aprendizaje con más calma, no agobiándose ante los errores o ante aprender lentamente. Además, una persona mayor conoce e interpreta mejor la música, siendo mucho más fácil el reconocer cómo debería sonar.

 

Es importante que la persona no se ponga plazos, ya que así si no llega se agobiaría. Aprender a tocar un instrumento es un ejercicio de autoconocimiento y aprendizaje, con disciplina diaria, que a la larga proporcionará grandes beneficios.

 

Además, tocar un instrumento es un ejercicio social, ya que si se tienen nietos, familiares o amigos que ya toquen música, se puede interpretar piezas conjuntas, pasando buenos momentos juntos.