Recuperación fractura cadera

Recuperación fractura cadera

Las fracturas de cadera normalmente ocurren como resultado de un traumatismo directo a la cadera, una caída, o enfermedades como la osteoporosis  son causas de este tipo de fracturas.

La fractura de cadera es la rotura de la parte más cercana al fémur, la zona de la pierna por debajo de la pelvis. Es una patología que tiene importante consecuencias ya que la cadera es una articulación que soporta el peso del cuerpo y por lo tanto es imprescindible para andar.

Una nutrición sana y equilibrada, seguir un tratamiento contra la osteoporosis, realizar ejercicio físico moderado y adoptar medidas en el hogar para evitar tropiezos y caídas es la mejor solución para evitar fracturas de cadera.

El tratamiento principal para las fracturas de cadera es quirúrgico. Para lograr una recuperación completa es muy importante seguir los cuidados y consejos postoperatorios y realizar ejercicios de fortalecimiento.

 

¿Y después de la intervención quirúrgica?

La recuperación de una fractura de cadera es lenta y gradual. A muchos pacientes se les recomienda comenzar a caminar a los pocos días de la operación, pero esto depende del estado del enfermo ya que la situación previa de la persona afectada influye mucho en el proceso, puesto que una persona con un buen estado físico previo a la fractura y acostumbrado a caminar y desplazarse tendrá mejor recuperación que personas con una vida más sedentaria.

La rehabilitación en este tipo de fracturas es fundamental, por ello debe existir una perfecta coordinación entre médicos, traumatólogos y en su caso cuidadores.

 

El alta tras la intervención

Es muy importante permanecer activo y seguir las instrucciones recibidas de los médicos. Puede que se necesite ayuda de un bastón o andador durante un tiempo, pero mediante los ejercicios indicados por fisioterapeutas y médicos esta situación se resolverá.

Algunas prácticas que debes realizar en el hogar para facilitar este proceso de recuperación son, por ejemplo, evitar estar sentando más de 45 minutos, además no es recomendable sentarse en lugares en los que las rodillas queden por encima de la cadera.  Se debe evitar cruzar las piernas. Para calzarse o ponerse los calcetines no es recomendable agacharse, existen calzadores extralargos que son de gran ayuda. A la hora de dormir se debe hacerlo boca arriba o si se opta por dormir de lado que sea sobre el lado no afectado.

El cuidado de la herida también es un aspecto a tener en cuenta, al ducharse no se debe de frotar la herida y el proceso de secado debe ser mediante pequeños toques. Además se debe evitar sumergir la herida en agua durante un tiempo.Debes observarla diariamente con el objetivo de evitar un empeoramiento, algunos síntomas son un mayor enrojecimiento, mayor supuración o una separación entre los puntos de sutura.

 

Tu Mayor Amigo está contigo siempre. Te ayudaremos en tu proceso de rehabilitación.