Sal de la burbuja, ¡socializa!

Sal de la burbuja, ¡socializa!

Las personas mayores tienden a caer en la desgana, en la pereza, y si además se pierde a algún ser querido, ya sea el cónyuge, un amigo cercano o incluso la mascota, se tiende a aislarse de la sociedad, alejándose de todo y todas las personas que lo rodeaban y eran importantes. El aislamiento puede llevar a una depresión, y con ello otras enfermedades, por lo que es vital seguir integrado activamente en la sociedad.

 

Ten una buena actitud frente a las oportunidades que hay fuera de casa, ¡sal de la burbuja!

 

Está demostrado que permanecer en contacto con las amistades y realizar actividades variadas con ellas es beneficioso para la salud, ya que ayuda a evitar la depresión que se genera con el aislamiento voluntario al no tener motivación para salir de casa e interactuar con otras personas.

 

Pero no solo se puede socializar con las amistades de siempre, se puede acudir a nuevas personas desconocidas de las que se puede aprender mucho y aportaran nuevas a interesantes sugerencias.

 

Existen multitud de centros sociales para mayores con muchas actividades, de grupos de voluntarios, o incluso con vecinos, con los que poder charlar y tener vida social, compartir las actividades que anteriormente se realizaban, o practicar otras nuevas.

 

Crear nuevas amistades de la misma edad o de inferior favorece estar de una actitud positiva, proporcionando nuevos punto de vista, invitando a la reflexión, activando la memoria, aprendiendo nuevas cosas, nuevos puntos de vista y estilos de vida. Aportan nuevas sugerencias a las que estar abiertas, y quizás descubrir algo que siempre habría gustado practicarlo pero nunca se supo.

 

Al estar implicado con algún grupo, o quedar con las amistades, se fomenta la responsabilidad y la memoria, ya que hay que acordarse de las citas y cumplir con ellas.

 

Socializar ayuda a disminuir la tensión y la depresión, causante de otras enfermedades, ya que se está distraído y con ganas de vivir, manteniéndose activo e independiente. También ayuda a mantener las habilidades psicomotrices y cognitivas.

 

Además de los beneficios físicos, las actividades sociales proporcionan otros muchos a los mayores, como son el seguir sintiéndose útil (lo que mejora el autoestima), potencian la creatividad y la capacidad para disfrutar de nuevas actividades, fomentan las relaciones interpersonales disminuyendo la timidez.

 

Por lo tanto, la sociabilización mejora el bienestar y la satisfacción personal en los mayores.

 

 

Permanecer en contacto con las amistades y realizar actividades variadas con ellas es beneficioso para la salud, ya que ayuda a evitar la depresión que se genera con el aislamiento voluntario.