Viajar en la tercera edad

Viajar en la tercera edad

Con la llegada de la jubilación se tiene mucho más tiempo libre y viajar se convierte en una atractiva alternativa para aprovecharlo. Viajar es una actividad que además de permitirnos conocer nuevos lugares, reporta efectos positivos en la autoestima y la mejora de estado de ánimo. Fortalece la memoria pues al estar en un lugar no conocido obliga a recordar espacios y rutas así como a potenciar el sentido de la orientación. Muchos de los viajes tercera edad se organizan en grupos ya que son varias las iniciativas orientadas a potenciar el viaje en la tercera edad, esto favorece las relaciones sociales con personas de las mismas características.

 

Es importante planificar el viaje con antelación, se deben analizar aspectos como el transporte elegido, documentos necesarios, duración del viaje, actividades a realizar pues  en función del estado físico de cada persona serán diferentes, entre otros aspectos. Debe buscarse información de la ciudad o entorno que se va visitar para conocer su adaptabilidad, tanto del lugar como del hotel o espacio en el que se va a alojar.  Hay varios aspectos que no se debe olvidar meter en la maleta:  

 

-          La ropa: debe escogerse la indumentaria adecuada, adaptada a las condiciones climatologías del lugar y a las actividades que se van a realizar. Ir cómodo es lo más importante.

-          En el caso de que tomes medicinas por padecer alguna enfermedad crónica debes informar a tu medico  del viaje y organizar los medicamentos que se toman habitualmente. Además en determinados viajes al extranjero es necesario realizar determinadas vacunaciones por prevención.

-          Siempre debes de llevar contigo el DNI. Además de la tarjeta sanitaria europea si el viaje a realizar es fuera de España.

 

Los viajes son para disfrutar. Se pueden realizar muchos tipos de viaje: turísticos, culturales, de salud pero en todos deben dejarse a un lado las limitaciones y disfrutar de nuevas experiencias, ¡buen viaje!