Cómo convivir con la demencia

Cómo convivir con la demencia

 El diagnostico de un familiar con demencia es un duro golpe. Sin embargo, en nuestra empresa de asistencia domiciliaria en Zaragoza sabemos bien que afrontar la situación y prepararnos para el progreso de la enfermedad son cuestiones esenciales para el bienestar del enfermo, del cuidador y de toda la familia. Como ya hemos comentado, aceptar el diagnóstico es una de las cuestiones más difíciles. Los expertos señalan que se producen muchas emociones contradictorias y, algunas veces, todas surgen al mismo tiempo.

En las Instituciones especializadas en tratar a estos pacientes, señalan que muchos de ellos sienten durante cierto tiempo una gran aflicción al descubrir que padecen esta dolencia. La conmoción, la negación y la tristeza son los sentimientos más frecuentes. Cada paciente reacciona de diferente manera, pero afrontar el diagnóstico es el primer paso para convivir con la enfermedad de la mejor manera posible.

Ante la noticia, lo mejor es tomarse un tiempo para reflexionar. Muchos pasan por una especie de duelo, pero hay que ser comprensivo y amable. Con la aceptación llega el momento de pensar en el futuro de concretar cuál será la mejor manera de llevarlo. Compartir la información con nuestros seres queridos es recomendable para aunar fuerzas y volcarse en los cuidados.

La importancia de las rutinas

Aunque al principio el paciente no precise de ayuda, es conveniente que las rutinas relacionadas con las tareas domésticas no recaigan sobre esta persona. Pueden ayudar y participar, pero con la supervisión de un cuidador. Se sentirán útiles, pero sin tener la responsabilidad absoluta.

Habla con un especialista

El papel del cuidador tampoco es sencillo, ya que se convierte en un espectador del avance de la enfermedad. Poder hablar con un especialista puede hacer la tarea más llevadera, recibir asesoramiento profesional sobre los cuidados y acciones más recomendables resulta de gran ayuda.

Respetar los espacios

Los pacientes pueden sufrir crisis, estar más irritables e irascibles. Por ello, es importante que tanto paciente como cuidador se tomen su tiempo, se calmen y eviten las discusiones o confrontaciones.

Ejercicio físico

Un paseo diario es una gran terapia contra la tristeza y la frustración. De hecho, es en estos momentos cuando reparamos en las pequeñas cosas bellas de la vida. Salir con el paciente es una tarea necesaria y beneficiosa.

En Tu Mayor Amigo te ofrecemos cuidados especializados y profesionales, para que puedas seguir avanzando y disfrutes de momentos para ti, sin renunciar a la mejor atención para tu familiar con demencia.  

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